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Madrid, viernes 1 de septiembre de 2017

Comentario de J.L. Cava

Es cierto que ayer fue el último día del mes de agosto, pero también lo es que el S&P 500 cerró por encima de 2.465 y con un volumen negociado alto. Por lo tanto, debemos reconocer que el aspecto del S&P 500 es alcista.

El VIX y la estructura de los futuros sobre el VIX son alcistas para las bolsas.

Por lo tanto, nuestra predisposición debe ser alcista para las bolsas.

Ahora bien, teniendo en cuenta la fuerte subida del S&P 500 desde el 29 de agosto, no podemos descartar una realización de beneficios.

Vamos a tomar como referencia la zona de los 2.460. Mientras el S&P 500 se mantenga por encima de 2.460 seguiremos manteniendo una predisposición alcista. Ahora bien, la perforación del 2.460 sería considerado un signo de debilidad a corto plazo y haría muy probable un retroceso al 2.420.

El comportamiento del DAX y del IBEX ha sido algo decepcionante si tenemos en cuenta el movimiento experimentado por el S&P 500 y sobretodo por el NASDAQ 100.

El DAX llegó al 12.155 y se giró a la baja. La zona de los máximos de ayer es una resistencia y con el giro se ayer se ha fortalecido.

El IBEX llegó al 10.354, ni tan siquiera se acercó a la zona de resistencia de los 10.420.

Nos encontramos en un período dominado por el cierre del mes y el comienzo del mes siguiente lo que dificulta el análisis, pero es indudable que el DAX y el IBEX no se han movido en sintonía con el S&P 500, lo que es un signo de debilidad.

Además debemos tener en cuenta que, tras la fuerte subida de estos últimos días, es probable que el S&P 500 y el NASDAQ 100 experimenten una corrección a corto plazo.

Finalmente, es preciso tener en cuenta que el S&P 500 ha subido mientras se ha producido fuertes subidas del oro y una bajada de la rentabilidad de las notas a 10 años.  Es probable que estemos ante una divergencia que se resuelva con un movimiento a la baja del S&P 500.

 

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