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Madrid, miércoles 8 de febrero de 2017

Comentario de J.L. Cava

Ayer, Wall Street estuvo parada.

Los valores de pequeña capitalización se están mostrando ligeramente más débiles que los de gran capitalización. Yo creo que se debe ser muy precavido en el corto plazo.

El S&P sigue sin saber a donde ir. Rebotó al llegar al 2.287, primer soporte. Su perforación sería bajista a corto plazo.

Indudablemente las valoraciones son muy altas. El precio pagado por una unidad de ingresos es muy alto, en niveles próximos a los del año 2000. Es obvio que el S&P 500 está sobrevalorado.

El volumen negociado durante la sesión de ayer fue bajísimo, en torno al 70% de la media de 10 sesiones.

La correlación entre los valores del S&P 500 siguió siendo baja. Ayer le tocó el turno de las caídas al sector de la energía, lógico si tenemos en cuenta que la mayor parte de los gestores están largos en el “crude oil”, y los que les dan la contrapartida son los “commercial” (el ·smart money”). Y las subidas corrieron a cargo de Boeing e IBM.

Los indicadores de momento siguen “sobrecomprados”.

El VIX es bajista, lo que es alcista para las bolsas, aunque esté presentando lecturas extremas.

Para que los bajistas tomen el control se debe producir una caída violenta que perfore la zona de soporte.

Todos los oficiales del Banco de la Reserva Federal hablan de que si la inflación subiera, el FED reaccionaria. ¿Y qué harían si la inflación no se incrementase? No olvidemos que China está dejando de ser exportador de inflación.

El DAX se giró a la baja desde la zona de los 11.600, pero volvió a rebotar al llegar a la zona de los 11.450. Si los bajistas quieren tomar el control, el DAX debería perforar violentamente esa zona de soporte.

El IBEX rebotó al llegar a la zona de los 9.275.

Los índices rebotan al llegar a la primera zona de soporte pero el soporte ya ha funcionado muchas veces, lo que hace más probable su perforación.

 

 

 

 

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