Posted on

Madrid, miércoles 15 de febrero de 2017

Comentario de J.L. Cava

Todo sigue igual. El S&P 500 sigue al alza a la espera de la expiración este viernes de los contratos de futuros y opciones.

Ayer fue el sector bancario el que lideró las subidas sustituyendo al tecnológico.

El S&P 500 hizo un máximo en 2.336.

Ahora nos vamos a fijar en el 2.316 como primer soporte. Mientras que se mantenga por encima, seguiremos manteniendo una predisposición alcista, aunque esto nos parezca una locura.

Estamos asistiendo a subidas continuas con volúmenes relativamente bajos.

Yellen nos dijo que la situación de la economía de los EE.UU. justifica un aumento de tipos de interés, salvo que algo cambie. En mi opinión, salvo el tono, la verdad es que no dijo nada nuevo. El mercado espera dos subidas de tipos, la primera en junio. Y asigna una probabilidad del 23% a una subida en marzo, cuando antes de la intervención de Yellen se encontraba en el 16%

La rentabilidad de las notas a 10 años subió pero no superó ningún nivel significativo y a medida que evolucionaba la sesión se alejó de los máximos del día. Por lo tanto, sigue atrapada en un movimiento lateral.

Cuando le presionaron a Yellen para que dijera cuando el FED podría subir los tipos dijo:”I can’t tell you exactly which meeting it would be. I would say every meeting would be live.” Y añadió: “It’s our expectation that rate increases this year would be appropriate.”

Ahora bien, lo que no nos dijo es cómo se va a financiar el déficit en el caso de que Trump y su equipo de “goldmanitas” decidan reducir los ingresos y aumentar el gasto.

Trump se muestra muy duro con México pero con China no se atreve. Y menos con Rusia, que hasta ha desplegado un misil secreto que viola el tratado suscrito con los EE.UU. Otro reto para Trump.

Trump tampoco puede con Corea del Norte. Los videos subidos en la red en los que se ve a Trump y al primer ministro japonés en el jardines del hotel leyendo documentos a la luz del móvil, tratando de alcanzar un acuerdo para contestar a Corea del Norte, fueron espectaculares. Otro reto para Trump.

Todo eso sin contar el revuelo que existe en la Casa Blanca con la forzada dimisión de Flynn.

Estos hechos pueden retrasar los programas de estímulo fiscal porque da la sensación de que Trump no es capaz de emprender tareas de envergadura. Da la sensación de que no está rodeado por gente competente.

Hasta los republicanos dudan ahora de la derogación del Obamacare. No saben sustituirlo por otro plan más barato porque no van a dejar a más de 20 millones de personas sin seguro médico. Obviamente la decisión que se tome tendrá implicaciones fiscales significativas.

En cuanto a la reforma de los impuestos, los republicanos están tratando de compensar la caída de la recaudación que se produciría en el caso de recortar los tipos nominales de los impuestos sobre la renta y sociedades. Y además, algunos republicanos consideran que lo primero sería aprobar la subida de los aranceles a las importaciones.

Este impuesto ha llevado a la Casa Blanca a algunos representantes de minoristas solicitando que no se incrementen los aranceles porque incrementaría la inflación y reduciría los ingresos de estas compañías.

Es probable que los republicanos traten de aprobar las reformas antes de fin de año para así no perjudicar el proceso electoral de 2018. Ahora bien, por el momento, van un poco retrasados para intentan conseguir ese objetivo.

Con todas esta incertidumbre, las bolsas y la confianza de los inversores se dispara al alza.

Ha llegado el momento de pasar de las palabras a los hechos.

 

 

 

Compartir