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Madrid, lunes 16 de enero de 2016

Comentario de J.L. Cava

El NASDAQ Composite y el 100 se mostraron más fuertes que el Dow, el S&P 500 y el Russell 2000. Por la fuerza del sector de semiconductores. Que el sector tecnológico lidere la subida, es un signo de fuerza al alza. Los alcistas siguen controlando el mercado.

El VIX sigue por debajo de 15. Por lo tanto, sigue sin mostrar signos de preocupación. El mercado sigue arrullado por la verborrea de Trump. Veremos qué sucede cuando lleguen los hechos.

Los indicadores de momento se están debilitando, pero nada importante, suelen hacerlo cuando el mercado se para.

El viernes se publicaron los resultados del cuarto trimestre de tres bancos. El resultado estuvo a la altura de lo que había descontado el mercado y por ello prácticamente cerraron al mismo nivel que el jueves.

El sector bancario estadounidenses llegó a subir cerca de un 24% desde la elección de Trump.

El comportamiento del sector bancario resumen la situación que presentan las bolsas estadounidenses.

Prácticamente se ha descontado todo lo bueno y no queda nada más que descontar. Por lo tanto, el recorrido al alza está muy limitado.

Además, todo el mundo ya tiene definidas sus posiciones: largos en bancos, largos en dólares, cortos en euros, cortos en libras, cortos en bonos a largo plazo y cortos en pesos mejicanos.

Por lo tanto, lo más probable es que las bolsas se muevan lateralmente. Sólo la perforación del 2.230 del S&P 500 nos avisaría del inicio de un tramo a la baja.

Esta semana hablará May, a quien le preocupa más echar a los extranjeros del Reino Unido que darles a sus compatriotas una sanidad digna, hablará esta semana para contarnos su posición hacia el Brexit.

La verdad es que May tiene una posición débil entre sus propios compañeros de partido. Y, por lo tanto, tratará de aparentar fortaleza diciendo que quiere un Brexit transparente y duro, cuando en realidad lo que querría es ampliar el plazo de 2 años a 5 años.

Si estas fueran las palabras de May obviamente no les gustarán a los empresarios ni a los inversores, con lo que podría favorecer un retroceso del FTSE y de la libra.

El IBEX se movió durante la semana pasada lateralmente por debajo de 9.550. La predisposición a corto plazo sigue siendo alcista en tanto en cuanto se mantenga por encima de 9.300. La pérdida del 9.300 sería un claro signo de debilidad.

El DAX se movió lateralmente por encima de 11.500. Mientras se mantenga por encima de 11.500 consideraremos que lo más probable es que siga subiendo a corto plazo.

Sólo la pérdida del 11.500 acentuaría las presiones bajistas.

 

 

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