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Madrid, lunes 14 de noviembre de 2016

Masacre en los mercados de bonos por el temor a que Trump inunde el mercado de papel

Las bolsas deberán digerir un aumento de los tipos a largo plazo. Un aumento de los gastos por intereses provocará reducción de dividendos

Estampida de emergentes, lo que perjudica a Santander y BBVA

Las inversiones en Socimis o REIT´s, pueden verse perjudicadas por el aumento de los intereses a largo plazo porque suelen estar muy apalancados

Las Utilities son vendidas por la subida de los tipos a largo plazo

IBEX: Tipos de interés al alza, Estado español y sector privado muy endeudados, las bolsas de México y Brasil muy débiles, los inversores invirtiendo en Socimis….    ¡¡cuidadito!!

El cobre explota al alza y el oro se desploma

Y, por si fuera poco todo lo anterior, ahora, el referéndum en Italia

 

 

Comentario de J.L. Cava

Los inversores ajustaron sus carteras a una victoria de Clinton, optaron por la liquidez, compraron opciones de venta, y se desprendieron de los valores del sector de cuidados de salud y de biotecnologia.

Estos dos sectores registraron fuertes ventas procedentes de los “hedge funds”, que venían muy cargaditos.

Las ventas de los inversores particulares y de los “hedge funds” provocaron un crash en biotecnologia y cuidados de salud en los días previos a la celebración de las elecciones.

Por lo tanto, cuando se conoció el posible resultado de las elecciones, se produjo un fuerte giro al alza.

Las fuertes ventas que se registraron cuando los inversores empezaron a darse cuenta de que era probable la victoria de Trump era por el miedo a lo desconocido. Estas ventas llevaron al S&P 500 al 2.028 y desde ese nivel rebotó con fuerza hasta alcanzar el 2.183.

En su afán por cubrir sus posiciones largas, los vendedores llevaron al S&P 500 más allá de los que era lógico. Y ya estaban todos en el mismo lado, por lo que el rebote fue salvaje.

Y probablemente fue más salvaje porque el próximo viernes, 18/11/2016,  expiran los contratos de futuros y opciones.

Clinton era lo conocido, más de lo mismo, y estaba descontado.

Trump es lo desconocido. Y ahora Wall Street está empezando a considerar cual será su actuación.

Pero ni Clinton ni Trump deberían ser especialmente buenos ni malos para los mercados.

Mientras que los sectores de defensa, el industrial, bancos, biotecnología y cuidados de salud reaccionaron con alzas, el de tecnología y el de “utilities” lo hicieron con fuerza a la baja.

Ahora bien,  las que peor paradas salieron fueron la cotización del oro, la de las notas  del Tesoro de los EE.UU. a 10 años (el viernes estuvo cerrado el mercado por la celebración del Día del Veterano) y las bolsas de los países emergentes. Se produjo un retroceso generalizado de la cotización de los bonos de todo el mundo. Este hecho dañó especialmente la cotización de los bonos emergentes y lógicamente también a sus bolsas.

La excusa de los medios de comunicación para explicar las ventas de bonos fue el miedo a la inflación, pero probablemente se deba a las ventas realizadas por China y otros países.

Resulta preocupante la debilidad mostrada por la cotización de los bonos. Es probable que la rentabilidad de las notas a 10 años se aproxime a la zona de los 2,25% y ahí se pare. Ahora bien, el riesgo de que siga subiendo es alto.

Es indudable que Trump se ha comprometido a invertir en infraestructuras. Todos sabemos que ese gasto impulsará el crecimiento económico pero cómo lo financiara. Obama ha dejado la deuda en máximos históricos.

Volvamos al S&P 500.Tras subir desde el 2.028 hasta el 2.183, es normal que ahora se pare o experimente una corrección.

Mientras se mantenga por encima de 2.150, mantendremos una predisposición alcista. En el caso de que ese soporte fuese perforado, muy probablemente se dirigiría a los 2.100. En este sentido es preciso tener en cuenta que entre el jueves y el viernes se desató una oleada compradora de opciones “call”.

El viernes de esta semana expiran los contratos de futuros y opciones, y es probable que el S&P 500 caiga y haga un mínimo entre el jueves y el viernes de esta semana.

Tal y como he dicho en comentarios anteriores, creo que el escenario más probable es que el S&P 500 se dirija a la zona de los 2.250.

No podemos olvidar que todos los que han vendido antes de las elecciones tendrán mucho dinero en efectivo y querrán volver al mercado. Ese dinero debe incorporarse al mercado para luego formar un techo.

Ahora bien, según mi mejor recuento, lo más probable es que el S&P 500 experimente un retroceso del 20-25% entre junio y septiembre de 2017.

El próximo jueves comparecerá Yellen en el congreso para dar su visión de la marcha de la actividad económica de los EE.UU.

El IBEX se ha visto perjudicado por la debilidad de Mexico (BBVA), Brasil (Santander) y Telefónica e Iberdrola (por el increment de la rentabilidad de los bonos).

El BBVA se encuentra ligeramente por encima de la zona de soporte de los 5,84. Su perforación sería un signo de gran debilidad.

El Santander se giró bruscamente a la baja al llegar al 4,63. Ahora nos fijaremos en la zona de los 4,16. Su perforación sería un claro signo de debilidad.

Telefónica se mostró muy débil y perforó su primera zona de soporte, 8.6, y se dirigió al siguiente soporte, 8.35. La perforación de este nivel aceleraría las presiones bajistas.

Iberdrola perforó el soporte de los 5,81 y marcó un mínimo en 5,69. La perforación de los mínimos del viernes aceleraría las ventas.

Es indudable que si se produjera un incremento de los tipos de interés Telefónica se vería perjudicada porque está muy endeudada.

El IBEX intentó superar la zona de los 9.250, pero no pudo y se giró bruscamente a la baja. La zona en torno a 9.250 es una importante resistencia.La perforación del 8.530 probablemente desencadenaría nuevas ventas.  La superación del 8.800 nos avisaría de la formación de un suelo a corto plazo.

 

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