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Madrid, lunes 12 de septiembre de 2016

Federal_Open_Market_Committee_Meeting

Sala del Marriner Eccles building

(reunión los burócratas profesionales del Comité de Mercados Abiertos del FED – FOMC) (Fuente: Wikipedia)

 

Comentario de J.L. Cava

El pasado jueves 8 de septiembre, Draghi insistió de nuevo en el mensaje de los banqueros centrales avisando de las limitaciones de la política monetaria y de la necesidad de que la política fiscal y la monetaria colaboren conjuntamente para estimular el crecimiento económico. Lógicamente, vía un aumento de la demanda agregada.

La política fiscal permite que la economía alcance su crecimiento potencial en menos tiempo. Y para conseguirlo es necesario que ambas estén coordinadas. La expansión del gasto publico (frente a la reducción de impuestos) es la vía que permite conseguir ese objetivo más rápidamente porque ejerce un impacto directo en la demanda agregada.

En relación con la coordinación entre ambas políticas, debemos tener en cuenta que en estos últimos años la política fiscal ha ido en sentido contrario al de la política monetaria. La monetaria ha sido claramente expansiva y la fiscal, contractiva (recorte de gasto público en Europa y aumento de impuestos en Japón).

Pues bien, lo que piden los banqueros centrales es que ambas trabajen en el mismo sentido. Ya ha llegado el momento de hacerlo porque la política monetaria no da más de sí. En este sentido, debemos tener en cuenta el acuerdo alcanzado en el seno del G-20 por los representantes de los gobiernos para impulsar el crecimiento económico a través de un mayor gasto público, y las palabras pronunciadas por Draghi el pasado jueves insistiendo en que es el momento de las políticas fiscales, obviamente dirigidas a las autoridades económicas alemanas.

Por lo tanto, aunque el FED suba los tipos en septiembre o en diciembre, los tipos de interés deben permanecer bajos para no anular o amortiguar los efectos de la política fiscal expansiva.

Es cierto que la inflación subyacente en los EE.UU está cerca del objetivo del 2% y por ello oímos voces a favor de subir tipos ya (mientras que otros, consideran que el objetivo debería subirse al 4%), pero en Europa la inflación subyacente se encuentra en el 0,8% y en Japón en torno al 0,3%, y por eso pueden retrasar las subidas de tipos.

En consecuencia, si la oleada vendedora que sufrieron las bolsas el pasado viernes se debió a la expectativa del adelanto a septiembre de la subida de tipos en EE.UU., podemos considerar que lo más probable es que dicha caída sea revertida muy pronto.

 

El extraño espectáculo que está montando el FED con motivo de la próxima subida de tipos de interés (en el mismo día dicen cosas opuestas los miembros del FOMC)  y las decepcionantes palabras de Draghi (para los inversores en bolsa)  fueron las excusas perfectas para justificar una gran realización de beneficios. Por si fuera poco, los factores estacionales bajistas ligados al mes de septiembre reforzaron esa señal de venta.

El viernes le tocó el turno a Eric Rosengreen y a Daniel Tarullo, ambos con derecho a voto en el FOMC.

El primero se limitó a repetir lo que ya había dicho dos semanas antes cuando se mostró partidario de subir los tipos en septiembre. Lo novedoso es que volviera a hacerlo a pesar de los decepcionantes datos de la economía de los EE.UU. publicados durante la semana pasada.

El segundo, por el contrario, dijo que consideraba que era mejor esperar a ver más pruebas de la existencia de presiones inflacionistas antes de proceder a una subida de tipos.

El mercado de futuros atribuyó a la posibilidad de que el FED suba los tipos en septiembre una probabilidad de 24%, frente al 18% del día anterior.

Con estos comportamientos la credibilidad del FED se resiente. Algunos analistas están diciendo que van a subir los tipos para recuperar su credibilidad. Obviamente ese razonamiento no tiene sentido,  la credibilidad se gana cuando uno trabaja y lo hace bien,

Las “utilities” lideraron el movimiento a la baja, con un retroceso cercano al 3,75%. Y el bono a 10 años estadounidenses marcó el nivel de rentabilidad más alto de los últimos dos meses. Y el bono alemán alcanzó niveles no vistos desde el mes de junio.

Ahora bien, si nos fijamos en la estructura del precio, los sectores que presentan un aspecto más débil son Cuidados de Saludo, Bienes de consumo de primera necesidad, Bienes de Consumo cíclico y Real State. 

También llamó la atención el fuerte latigazo a la baja del NASDAQ 100, dibujando el MACD un fallo alcista de implicaciones bajistas. En el gráfico que recogemos a continuación se observa el hueco a la baja que dejó a la apertura.  Este movimiento del NASDAQ hace que resulte muy probable un movimiento hacia la zona de los 4.550.

Además, la tendencia alcista iniciada en febrero de este año podemos darla por concluida. Ahora bien, el hecho de que debemos por concluido el tramo al alza, no nos debe conducir al inicio de una tendencia bajista, más bien vamos a considerar que despliegue una fase correctiva del tramo al alza previo (de febrero a septiembre de 2016).

Gráfico diario del NASDAQ 100

Nasdaq 100

La perforación del soporte de los 2.157 por el S&P 500 desencadenó una clara señal de cancelación de posiciones largas en los sistemas de especulación. La pérdida de tan importante soporte vino acompañada de fuertes caídas en todos los sectores, con un fuerte incremento del volumen negociado (algo más de 3 veces la media de los últimos diez días – verano) y una subida del VIX por encima de 15, hechos que le otorgaron una mayor fiabilidad a la rotura de tan importante soporte. Y nos permiten dar por concluida la tendencia intermedia alcista.

El VIX cerró en 17,5, lo que es bajista para las bolsas. La superación del nivel 15 hace muy probable que se haya iniciado una tendencia alcista.

El intento fallido de superación de la zona de los 2.200 del S&P 500 a mediados de agosto fue un signo de debilidad que se ha confirmado con la perforación violenta del 2.157. El S&P 500 se dirigió de entrada a la primera zona de soporte que se prolonga desde el 2.130 hasta el 2.115. En torno al 2.115 tenemos un retroceso de Fibonacci que probablemente favorecerá un rebote.

Gráfico diario del S&P 500 Contado

Imagen1

 

El IBEX se giró a la baja al llegar a la zona de los 9.100. Ahora vamos a considerar como escenario más probable que a la apertura se dirija a la primera zona de soporte situada en torno a los 8.875.

Es probable que termine por perforar ese primer soporte y se dirija a la zona de soporte representada en el gráfico, 8.750.

Gráfico diario del IBEX 35

IBEX

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