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Madrid, martes 24 de enero de 2017

Comentario de J.L. Cava

Los gestores de fondos se han creído el cuento que Trump  ha contado a sus votantes, masa desinformada (bastaba ver el discurso simplista de toma de posesión).

Los gestores de fondos se han creído el cuento y han descontado un aumento de la inflación, y han optado por abrir posiciones cortas en notas a 5 y 10 años. Y lo han hecho a pesar de que la velocidad de circulación del dinero siga reduciéndose.

Y ahora nos encontramos con que hasta el propio equipo económico de Trump reconocen que es difícil sacar adelante la reforma tributaria y el aumento del gasto público. Y también lo han reconocido sus amiguitos de Goldman y en JPM.

Por lo tanto, es lógico que los inversores empiecen a replantearse el escenario al que nos enfrentamos. Y lógicamente aumente la preocupación.

Si no hay inflación y los inversores están cortos en bonos, la rentabilidad de las notas a 5 y 10 años caerá.

Si no hay recorte de impuestos, entonces cómo se van a justificar las altas valoraciones del S&P 500.

Una cosa es denunciar un tratado o retirarse de una organización cuando eres el socio más poderoso con diferencia,  y otra es aprobar una ley en el Parlamento. Y algo más difícil todavía es que Yellen te compre los bonos para financiar tus inversiones.

No es probable que las autoridades chinas vayan a comprar bonos estadounidenses en medio de una guerra comercial en ciernes.

Estoy deseando ver el enfrentamiento Trump-Yellen.

Como decimos todos los días, el S&P 500 no va a ninguna parte. Y sigue en la misma zona que el viernes.

El dólar no está cayendo por Trump. Lo está haciendo porque los gestores de fondos a nivel mundial están masivamente largos en dólares.

Y además se han filtrado las contestaciones del Secretario del Tesoro (de Goldman) a las preguntas del Senado, y ha dicho que un dólar fuerte puede no ser adecuado para la economía de los EE.UU. y que temporalmente podría no ser partidario de la politica de dólar fuerte.

Como Trump presiones al FED para que lance un QE IV para financiar su déficit, el dólar se desplomaría y se repetiría una caída similar a la que se produjo antes de 2008. El dólar perdería interés a nivel mundial como moneda de reserva. Y el oro se dispararía.

El DAX se mantuvo por encima de 11.400. Sigue dentro del movimiento lateral.

El IBEX sigue por encima de 9.250.

 

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